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Nombre
Zona arqueológica Las Higueras
Año de creación
1500 a. C. a 900 d. C.
Descripción
Este sitio es un importante ejemplo de la Cultura Totonaca, aunque sus evidencias más tempranas ubican el asentamiento hacia el Preclásico Temprano, cuando era tan sólo un asentamiento disperso que posteriormente compartió los rasgos estilísticos Olmecas.
Tipo de propiedad
Gubernamental
Colección
Categoría
Zona arqueológica
Región
Nautla
Municipio
Vega de Alatorre
Localidad
Vega de Alatorre
Patrimonio de región cultural y municipio
Domicilio
Carretera nacional costera 180, Veracruz-Cardel-Nautla, o por la 129, Teziutián-Puebla-Nautla
Código Postal
93965
Ubicación
Teléfono
229 934 4208 | 229 934 5282 | 229 934 0981
Disponibilidad
Martes- Sábado
Horario
10:00-15:30
Intrucciones de acceso
Se puede utilizar la carretera Nacional Costera N° 180 ( partiendo del Puerto de Veracruz con dirección al municipio de Nautla, vía Cardel) o la carretera N° 129 Teziutlán, ruta Puebla-Nautla. Dos kilómetros antes de llegar al municipio de Vega de Alatorre se encuentra el entronque que conduce al sitio arqueológico. El visitante puede arribar al sitio por medio del transporte público.
Categoría de declaratoria
Zona arqueológica INAH
Época Histórica
Prehispánica
Descripción Histórica
De acuerdo con Ramírez Lavoignet, se sitúa en donde estuvo el pueblo de Yetla-Acalco éste desapareció en el siglo XVI; la población se concentró en un pequeño llano ribereño del río Colipa, El Cazadero o Estadero. Este lugar fue cedido, en 1583, por la Real Audiencia de México a Juan de Santa Cruz para que criara ganado mayor. Los primeros vecinos lo llamaron Naciente Vega del Cazadero; con el paso del tiempo esa denominación se redujo y quedó sólo en La Vega. Entonces dependía de la jurisdicción del viejo pueblo de Colipa. El mismo autor afirma que Yetlacalco es voz nahua que significa "En las galeras del tabacal". En el Totonacapan sólo se habían encontrado pequeñas muestras de murales. Los hallazgos de Las Higueras son particularmente importantes ya que permiten conocer, gracias a las 19 capas de pinturas, una larga secuencia evolutiva que se piensa cubre la fase del esplendor surgido en el Posclásico.




