La preocupación principal del autor fue respetar la arquitectura del edificio del neoclásico veracruzano. Coloca las figuras más representativas de esta insurgencia veracruzana, como Yanga, María Teresa de la Sota Riva, conspiradora xalapeña; Úrsulo Galván, fundador de la Liga de Comunidades Agrarias y del primer ejido en el estado; la prisión y muerte de Fray Melchor de Talamantes en San Juan de Ulúa, como una de las causas que determinaron el alzamiento independentista. Abarcando históricamente el territorio veracruzano se respresenta la imagen de Serafín Olarte, resistiendo por la independencia a las tropas virreinales. Junto a éste, se ve un niño, su hijo Mariano, quien tendría a su cargo la defensa del pueblo papanteco contra las tropas de la dictadura santanista.
Melchor Peredo, reconocido artista mexicano que ha expuesto sus obras en países como Canadá y Francia, reconoció a la máxima casa de estudio, la Universidad Veracruzana, como una institución que contribuyó al impulso del muralismo en Xalapa y al rescate de la identidad.