Compuesta por una multitud de lienzos de plástico negro y rojo, con telas y termo impresiones en alusión a la noche, la obra se asemeja a una procesión luctuosa de una multitud que nos recuerda a los personajes femeninos enlutados de Federico García Lorca. La instalación no se encuentra en exhibición todo el tiempo.
Héctor de Anda (Jalisco, marzo de 1950). Desde muy niño emigró con mi familia a la Ciudad de México. Estudió teatro en la UNAM y talleres libres con maestros como Dimitrio Sarrás y Julio Castillo. Comenzó como artista autodidacta, ha propuesto nuevas estrategias para involucrar al arte con los ámbitos de la realidad, la identidad y la memoria. Sus no solo refleja cuestiones sobre la conservación y el cuidado del medio ambiente-intermediado por otros tópicos de la vida en la ciudad, el desgaste del cuerpo en el transcurso de su tiempo de vida, el deterioro de los objetos, sus implicaciones y las migraciones- sino también problemas estéticos y artísticos como la apreciación, los procesos de comunicación, la relación obra espectador y el espacio del arte.