Respecto a su composición, la distribución de los elementos plásticos resulta asombrosamente ligada a la función de este rincón teatral obrero. El encuentro del espectador con tres planos recuerda la disposición escénica en la que si bien los personajes principales actúan en primer término, detrás de ellos existen dos piernas o teloncillos laterales y, a lontananza, el telón de fondo. El proyecto quedó inconcluso pues comprendía el techo y las otras tres paredes. Después de la desaparición del sindicato el edificio fue confiscado y donado a la esposa del gobernador Rafael Murillo Vidal.
Mario Orozco Rivera (1930-1998) fue un artista con reconocimiento internacional, pero a nivel local, luego de ser maestro en la Universidad Nacional Autónoma de México, llegó a vivir a Xalapa. A este artista plástico se le atribuye un gran impulso a los Talleres de Artes de la UV, institución en la que se desempeñó como maestro de tiempo completo para luego, por invitación de José Clemente Orozco, volverse jefe de su taller.