Teodoro Cano en esta obra escultórica recurre, al igual que en otras, a la exaltación de la familia totonaca como centro de acción de la temática con lo que se reitera un enraizamiento no sólo en lo nacional sino con el grupo étnico al que pertenece, prueba de que la identidad se alcanza de adentro para fuera y nunca de fuera para dentro. Protegiendo a esta familia, se eleva con líneas rectas y largas, la figura de la justicia que este caso recibe de unas gigantes manos el beneficio y el arma del Derecho.
Teodoro Cano García (1932–2019) artista plástico. Nació en Papantla, Veracruz, México. Desde temprana edad se interesó por el dibujo. Tuvo la fortuna de conocer a Diego Rivera en el año de 1945, le mostró uno de sus trabajos. Impresionado, Rivera hizo que Cano, se trasladara a Ciudad de México y le asignó la labor de ser su asistente personal. Sin embargo, Rivera, meses después, creyó que necesitaba capacitación formal. Gracias a su ayuda y la del gobernador de Veracruz, Adolfo Ruiz Cortines, Cano obtuvo una beca para estudiar en la prestigiosa Academia de San Carlos.